Tus compras se anotan solas.

Cada vez que pagas, tu banco te avisa. FinancyAI lee ese aviso y registra la compra, sin entrar a tu cuenta bancaria.

Función Premium

Pantalla real de FinancyAI: registro automático con compras detectadas para confirmar

Pega el mensaje

Copia el SMS, la notificación o el correo de compra de tu banco y pégalo en Registro automático. Puedes pegar varios a la vez y tocar Analizar con Finn.

En Android: detección automática

Activa Detección automática, acepta la autorización y concede el permiso que pide el teléfono. Desde ahí, los avisos de compra se detectan solos y te esperan para confirmar.

En iPhone: el atajo «Enviar a Finn»

Sigue la guía de Atajos de iPhone que aparece en la app. Te entrega una clave personal para tu cuenta y el aviso de compra llega a Finn sin copiar ni pegar.

Revisa y confirma

Cada compra aparece con el comercio, el monto y la fecha. Eliges con qué pagaste y la categoría (o tocas Preguntar a Finn) y la registras. Lo que no sea una compra, lo ignoras.

Aprende de ti

La próxima vez que compres en el mismo comercio, la app ya sabe la categoría. Y cuando hay compras esperando tu confirmación, te lo avisa en la pantalla de inicio.

Preguntas sobre registro automático

¿FinancyAI se conecta a mi banco?

No. Nunca te pedimos claves, el número completo de la tarjeta ni el código de seguridad. La app solo lee el aviso de compra que tú ya recibes en tu teléfono o tu correo.

¿Qué pasa si no reconoce un mensaje?

Verifica que sea un mensaje de compra y no un código o una promoción. Si es de un banco que la app aún no reconoce, regístralo a mano desde Gasto, en la pantalla de inicio.

¿Es gratis?

El registro automático es una función Premium. En el plan Gratis registras tus gastos a mano, por voz, con Finn o con la foto de un recibo.

Finn ya te está esperando.

Descarga FinancyAI gratis y cuéntale tu primer gasto hoy. Tu yo del próximo mes te lo va a agradecer.

FinancyAI está en proceso de publicación en las tiendas.

  • Gratis para empezar
  • Sin tarjeta de crédito
  • Sin claves de tu banco